lunes 2 de noviembre de 2009

MI PAZ, TU CALMA.


No puedo recordar en qué momento exacto te colaste en mi vida.
Tengo un recuerdo vago de cómo llegaste hasta mí, de cómo apareciste, pero he olvidado el minuto exacto en que irrumpiste en mi mundo como una bocanada de aire fresco.
Y es curioso, porque a día de hoy, podría asegurar que te conozco desde siempre.
Tanto, que ya únicamente son tus brazos los que me tranquilizan y me dan el sosiego que siempre necesité.

Hoy me he sentado en los escalones que bajaban desde el cielo y me he preguntado cómo podía vivir sin que tú estuvieras en mi mente.
He borrado la pregunta, porque realmente en mi mente has estado siempre.
Tanto es así que cuando te cruzaste en mi camino, enseguida supe que eras tú.

Es curioso cómo se ha ido tejiendo la maraña de sentimientos que nos ha envuelto.
Has tejido tú y he tejido yo. Has trenzado tú y he trenzado yo.
Hemos construido una red de sensaciones que nos ha salvado de caer al vacío más absoluto, que es el vacío de la soledad impuesta.

Ahora amanece cada día y los atardeceres se ocultan detrás de nuestros hombros mientras contemplamos la vida pasar despacio.
Ahora ya nada importa, ahora...somos uno.

Ya no hay lamentos, ni prisas, ni falsas sonrisas pintadas de negro.
Ahora todo es calma, paz, sosiego. Ahora nos lavamos la cara con vida.

Por eso hoy quiero agradecerte tus mimos, tus caricias.
Por eso hoy quiero darte las gracias por tus sonrisas.
Por eso hoy y eternamente quiero enseñarte que debajo de mis ojos tristes siempre durmió una esperanza disfrazada de silencio.


sábado 24 de octubre de 2009

DORMIR EN TÍ.


Dormir en ti, cielo.
Dormirme en ti, vida mía.
Cerrar los ojos que hacía años que no cerraba,
y sentir mi alma llena de paz.
Despertar de madrugada y no encontrar mi cama sola,
amanecer todas las mañanas con el sabor de tus besos en mi orilla.

Alargar mi mano hacia tu almohada, y tocar tu pelo.
Abrir los ojos para sentir que no estoy soñando.
Verte dormir.
Ver como despiertan tus pupilas cada día.
Querer que la vida se detenga en ese instante.
Desear regresar en el tiempo y descubrirte allí.

Dar todas las mañanas gracias a la vida
por haberte encontrado.
Dar las gracias al destino por ser tan feliz.
Agradecer de alguna manera a tu vida
que un día decidiera tropezarse con la mía,
y que a partir de ese instante nuestras miradas
se cobijen en un mar añil.


jueves 22 de octubre de 2009

Y TE AMO.


Tus manos de seda azul
se sumergen en huracanes con forma de caricias tibias.
Quietud, silencios contenidos, calma compartida.

Te miro desde mi distancia y tus pupilas se me acercan ansiosas.
Me cobijas, me adormeces, tranquilizas mi alma.
Te susurro mientras paseo mi lengua por tu destino.
Me bebo tus palabras, esas que aún no has pronunciado.
Te siento cercano, te noto a ras de mi sonrisa.

La seda azul de tus manos
continua acariciando el huracán de mi cuerpo.
Y me pliego en dos mientras surco los vientos de tu mirada,
y me sumo a la resta de ese delirio que te atormenta.
Y te quiero.

Y ya, en este momento, somos una mitad compartida,
dos mitades que se funden en un baño de pasión.
Y te amo.

Y pienso, en un segundo robado al tiempo,
que hoy es el momento, que ahora es nuestro turno,
que a partir de ayer tus mañanas y mis noches
se formarán con deseos de locuras sostenidas.



martes 20 de octubre de 2009

BESOS CON ALAS.


Te cambio uno de mis besos con alas,
por una mirada tuya reflejada en ese mar en calma que ahora es mi cuerpo.
Te doy un mundo dibujado en una hoja de papel,
para ver tus manos morir cada día
mientras resquebrajas las fronteras que hasta ayer marcaban mi cintura.
Te entrego mil caricias sin rumbo,
a cambio de uno sólo de los aleteos de tus pestañas
cada vez que te posas en mi alma.
Pero déjame conocer tus desatinos y comparte conmigo tus locuras.
Empápate de mis delirios y ríe con cada una de mis ocurrencias.
Duerme el sueño de los náufragos,
ese donde cada porción de vida se deja mecer
por la marea que te regala mi cuerpo
mientras se funde lentamente con la tempestad de tu tormenta.

domingo 18 de octubre de 2009

SIENTO.

Siento que me llueve la vida, que se me empapa el alma con el agua de tu cariño, y que rezuman gotas todas las caricias que tus manos me han dado hasta ahora.

Siento la tibieza de tus besos en mis ojos cerrados, y noto tus labios cansados que ya no lo están, mientras se deslizan a lo largo y ancho de mis pupilas dormidas.

Siento cosquillas invisibles hechas con dedos etéreos, que juguetean con un mechón de mi pelo mientras las mariposas aletean en mis suspiros.

Siento que se escaparon mis sueños por una ventana cerrada que tenía los cristales de seda transparente y esos mismos sueños se escabulleron de mi vida por ese resquicio que había quedado abierto.

Siento que he vivido lento, que mi vida ha estado vacía, y que tal vez a partir de ahora sea cuando pueda despertarme sabiendo que cada día el ocaso de mis días ya llegó a su fin.

viernes 16 de octubre de 2009

ACUNAR MIS SUEÑOS.



Querido amor:

Esta es la carta que siempre deseé escribir y que por un motivo u otro, nunca llegué a redactar.
Tal vez porque necesitaba escribirla con el corazón en la mano, pero con un corazón vivo, limpio, palpitante, y hasta ahora el que debía latirme en el pecho estaba inerte, seco y baldío como la árida tierra que pisaban mis pies.
Sin embargo ahora me siento viva, plena, llena de sentimientos encontrados que me acompañan durante todos los minutos de mis días.
Y eso te lo debo a ti, sólo a ti.

Quisiera poder expresarte con unas cuantas palabras todo lo que siento, pero eso es muy difícil.
Tú has traído a mi vida paz, tranquilidad, ilusión, alegría y a cambio no me has pedido nada.
Me has regalado amaneceres repletos de ternura, días enteros cubiertos de dulzura, atardeceres tempranos llenos de caricias.
Y tus manos nunca se han extendido para otra cosa que no haya sido dar.

Me reconforta pensar en todos los minutos que llevamos juntos, porque han compuesto los momentos más mágicos de toda mi vida.
Y sé que para ti es igual.
Y eso me dibuja una sonrisa en la cara, me tiñe de brillo la mirada y hace que cuando despierto por las mañanas, le pueda dar las gracias a la vida por ponerte en mi camino.

No perdí nunca la esperanza de encontrarte, y es que ya te amaba antes de que nuestros caminos se cruzaran.
Te soñaba despierta y dormida, te buscaba en cada hombre que me cruzaba, intuía tu presencia y por eso aquél día en que nuestras almas respiraron la misma esencia, supe que mi búsqueda había llegado a su fin.

Desde ese instante, vivimos para que nuestras manos se encuentren, para que nuestras caras se rocen, para que nuestros cuerpos vibren en el mismo espacio.
Desde ese momento, las estrellas cada noche se recuestan en la luna para acunar mis sueños, para velar los tuyos.


lunes 12 de octubre de 2009

MIRARTE DESPACIO.




Déjame mirarte despacio, sin tener prisa por llegar a ningún lado.
Quiero recrearme en tu ternura, en tus silencios, en esas palabras que me gritan tus ojos cuando me miras.
Porque a tu lado el tiempo no existe, el tiempo se para, el tiempo se duerme.
Y por eso, sólo por eso, quiero mirarte en silencio.

Déjame empaparme de tu esencia como se empapan los campos cuando llueve.
Y haz que mi cuerpo sucumba a tus caricias, a tus deseos, a tus dedos recorriendo mis rincones.
Deslízame bajo tus ansias y haz que mi garganta vibre mientras te ama, mientras susurra, mientras te gime en un instante.

Estrella tu pasión contra mis ganas, empuja tus anhelos contra mis sueños, desarma tu lujuria por gozarme.
Y consigue que seamos uno, aunque tengamos dos cuerpos, aunque seamos dos almas.
Llévame al éxtasis más intenso mientras nos fundimos como arena de un mismo mar, mientras nos convertimos en agua de esa fuente que sacia nuestra sed de deseo.

Camíname sin traspasar mis fronteras, o traspásalas sin pensarlo, pero acompáñame cuando estalle mi libido y no puedas abarcarla con tus manos.
Y después, besa, lame, acaricia, roza, toca...
Después abraza, arrulla, cobija, cuida....
Después...sólo cierra tus ojos, cierra los míos, y sueña.

Después, vuelve a empezar desde el principio y vuelve a mirarme despacio, en silencio, sin prisas, como si te supieras mi cuerpo de memoria pero jugaras a que no lo conoces.





sábado 10 de octubre de 2009

TODAVÍA.

Me robas todas las palabras que mis labios no te dicen, y me quedo con ganas de explicarte todo lo que me haces sentir, pero no puedo.

Intento por todos los medios ordenar mis pensamientos, poner en orden lo que mi corazón me regala cada vez que te veo, y sin embargo me tienes descolocada.

Son tantas sensaciones, tantas emociones juntas, que mi cabeza no sabe qué hacer con ellas.

Todavía me tiemblan las piernas cuando te veo, aún siento las mariposas en mi estómago revoloteando cuando apareces, sigo notando un flechazo en mi alma cada vez que me sonríes.

Y continuo estándole agradecida al destino por lo que nos ha dado, porque poder despertar todos los días con tu voz en mi oído y tu caricia en mi mejilla es todo lo que ahora mismo deseo.



martes 6 de octubre de 2009

VINO DULCE.

Conoces mi cuerpo de memoria, y tus manos no se han deslizado por él.
Sientes que te hago vibrar imaginando mis dedos recorriéndote la piel.
Cierras los ojos y te dejas llevar por un sueño que te transforma la nada en vida.

Me deseas, porque quieres que mi agua sacie la sed de tus labios.
Me necesitas, porque intuyes que mis palabras son ya las únicas que te aportan la calma que precisas en cada instante.
Me buscas, porque encontrarme en tu espacio es ya lo único que tu corazón desea.

Cubres tu cuerpo con la espuma de mil aromas diversos, precisamente esos que te recuerdan a mí.
Y te relajas imaginándome entre tus brazos, dibujándome con tus caricias, inventándome con tus besos.

Te sirves vino dulce en una copa de aire que paladeas con deleite mientras cierras los ojos y me recuerdas.
Y aún no te has dado cuenta de que estoy a tu lado.
Y aún no has adivinado que la magia del destino es la que va a hacer que tu alma y la mía caminen de la mano por todo lo que nos resta de vida.

sábado 3 de octubre de 2009

MARIPOSAS DE NÁCAR.



Me he despertado con un rayo de sol acariciándome la vida.
Tenía mi cara contra la almohada, como escondiendo mi mirada de la tibia mañana.
He abierto mis ojos, y lo primero que he visto, ha sido la blancura de las sábanas.
Después, te he visto a ti.

Estabas recostado sobre uno de tus brazos, mirándome fijamente, y con una de tus maravillosas sonrisas colgada de tu cara.
No hemos hablado, y sin embargo nuestros ojos se han dicho miles de palabras atropelladas mientras tus dedos acariciaban mi cara y apartaban un mechón de pelo de mi mejilla.

Me he desperezado como un gato, mientras acercaba sinuosamente mi cuerpo hasta ti.
Me has abrazado. Has abrazado mis ganas.

Mi piel desnuda ha servido de lienzo para que tus manos hicieran de pincel.
Tu cuerpo vestido ha abandonado todas las vestiduras que lo cubrían sin apenas moverte.

Me has besado con besos cálidos, lánguidos, dulces, tiernos.
Me has besado con besos apasionados, fogosos, repletos de lujuria contenida.
Te he besado, me has besado, he besado tus ganas.

Tus dedos se han aprendido de memoria todos los pliegues de mi cuerpo, y te han repetido las sensaciones que han guardado allá por donde pasaban.
Tus manos ansiosas por dar, han repartido por encima de mi ser caricias fugaces y caricias intensas a partes iguales.

Has repetido “te deseo”, has repetido “te amo”, he musitado “te quiero”.

He gemido bajo tu cuerpo suplicando más, y me lo has dado.
He arqueado mi espalda para sentirte mejor, y te he sentido.
Has acoplado tu ímpetu a mi ritmo acompasado, y me has amado.

Y después de una melodía desencadenada que ha bañado nuestro éxtasis con placeres compartidos, te has recostado en la cama y me has estrechado entre tus brazos.

Has besado mis pestañas, abanicos de unos ojos que aún estaban cerrados, y con una dulzura que nadie comprendería, me has dormido regalándome un sueño mágico, donde tus labios se posaban en los míos como si mariposas con finas alas de nácar nos estuvieran sobrevolando.


viernes 2 de octubre de 2009

SÓLO ABRÁZAME.


Cuando no existan palabras sólo abrázame, y vamos a quedarnos así en silencio.

Nos recostaremos contra el murmullo de un mar en calma, que será el que tranquilice nuestros espíritus cansados de navegar por aguas turbulentas.
Y así, abrazados y serenos, volveremos a soñar con aquellas quimeras de adolescentes, en las que todos los sentimientos estaban pintados en tonos brillantes.
Sólo existirá nuestro amor, ese que salta de un corazón al otro, ese que ya nos llena desde ayer.

Estaré siempre a tu lado, para que cuando te sientas cansado me mires y puedas sonreír pensando que tras un descanso todo volverá a empezar de nuevo.
Estarás siempre conmigo para que tan sólo con una mirada tuya todos mis miedos desaparezcan como por arte de magia.

Sentiremos que la espera ha merecido la pena.
Notaremos que todas las lágrimas no hicieron más que limpiarnos el alma.
Sabremos, a ciencia cierta, que el destino nos tuvo toda una vida colgando en un abismo, pero que nunca tuvo intención de dejarnos caer.

martes 29 de septiembre de 2009

TÚ.

Mi post de hoy va dedicado a una persona especial para mí que hoy no ha tenido un buen día.
Es una de mis niñas, uno de mis soportes, esa mano que a veces me ha sujetado para no caer.
Sé que al leer esto llorarás, pero hazlo y libera tu alma, y no te preocupes que los que te conocemos jamás pondremos en tela de juicio nada que venga de tí.
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Eres dulce, porque azúcar decidiste ser cuando tu sonrisa apareció en tu cara.
Noble, buena, como madera tallada a mano por un artesano.
Delicada y menuda como figura modelada en fina arcilla.
Especial y serena como sutil ola de un mar en calma.

Hoy se dibuja la tristeza en tus profundos ojos, y yo me siento triste contigo.
Y me rebelo contra el mundo porque tu cabeza se agacha en gesto de dolor que no debería ser.
Porque tus ojos llueven, porque tus labios se marchitan hasta convertirse en solitarios soles de madrugada.

Y mi mano sujeta la tuya, aunque no pueda desterrar la sensación gélida que te invade.
Y te dejo mirar al infinito con mirada ausente, porque sé que ahora no me oyes, ni me escuchas, ni me entiendes.
Pero sabes que yo no dudo de tus pesares, sabes que yo destierro eso que te oprime el alma, sabes, que si me necesitas, sólo tienes que mirarme envuelta en silencio y con calma.






lunes 28 de septiembre de 2009

ME BASTA.

Me basta con volver la cabeza y verte a mi lado para sentirme feliz.
Nunca necesité grandes cosas, siempre busqué pequeños detalles que no tuve,
y ahora me basta con poder compartir un minuto de mi tiempo contigo.

Se me hacen cortos los segundos, cuando hasta hace nada, los segundos para mí eran una eternidad.
El tiempo pasaba lento, indolente, casi me miraba con insolencia, y eso convertía cada uno de mis días en una agonía sin fin.

Ahora sin embargo, el tiempo se me escapa por entre los dedos, como si fuera agua, como si fuera viento, como si el segundero de mi reloj corriera más que el de ningún otro.
Pero tu presencia me da vida, me anima a seguir adelante, recompone pedazo a pedazo las piezas de mi puzzle roto.

Me basta con volver la cabeza y verte a mi lado para sentirme feliz, y es que desde hace un instante, mi vida se compone de tu sonrisa y la mía, de mi mirada y la tuya, de tus besos y los míos, de tu amor y mi corazón enamorado.




jueves 24 de septiembre de 2009

SENTÍ, SIENTO

Ha llegado el otoño, y anoche hacía ya frío.
Corría una brisa fresca que si tocaba mi piel, hacía que se erizara como por arte de magia.
A pesar de eso, me senté en el porche con mi taza de café.
Dejé que mi mente vagara sin rumbo, sin pensar más allá de lo que mis ojos ausentes veían.
Y mis pensamientos, inevitablemente, llegaron hasta ti.
En ese instante cerré los ojos, y con la cabeza recostada en el respaldo de la silla, repasé todos los momentos vividos a tu lado.

Te vi llegar hasta mí, con tu presencia que me hechizó desde el primer momento.
Te vi coger mi mano, en un gesto casi invisible. Te vi besarla. Noté la tibieza de tus labios.
Te vi a ti, llenándolo todo con tu mirada repleta de amor, con tu sonrisa que invadía mi espacio haciéndome rebosar de alegría, con tus detalles que me encogían el alma.

Sentí tu felicidad compartiendo un beso conmigo, una simple caricia, un paseo cogidos de la mano.
Sentí paz, sentados en un banco de un parque solitario, mientras mi cuerpo se cobijaba entre tus brazos.
Volví a notar la fina lluvia que nos traspasó y renovó nuestras almas.
Te vi sorprenderte, te vi sin palabras.
Me reconocí a mí misma sintiendo un amor que me dejaba sin habla, por ti, por ser como eres tú, por ser como eres tú conmigo.

Y cuando volví a abrir los ojos, noté tu presencia real a mi lado, sentí tus labios en los míos, tus manos en mis manos, tu piel junto a mi piel.
Cuando volví a abrir los ojos, descubrí que mi sueño eterno había tomado tu forma, justo antes de que el otoño gris y frío llegara a mi vida.

lunes 21 de septiembre de 2009

MOMENTOS ROTOS.

Me he sentado en el borde de tu cordura para intentar arreglar los momentos rotos de tu vida.
He tejido una maraña de hilos invisibles, que han unido los filos de todo lo que te rompieron.
Hilvané tus retales con hilo irrompible y todo quedó como si nunca lo hubieras estrenado.

Te regalé un corazón nuevo, lleno de sentimientos, y con él sonreíste por primera vez.
Te entregué una mirada perdida, llena de recuerdos, y con ella soñaste por vez primera .
Me diste una nueva vida envuelta en papel de colores, y con ella construí un universo paralelo para los dos.

Pero nada de eso tuvo valor hasta que mis manos se pasearon por las tuyas, hasta que mis dedos se entrelazaron con tus dedos, hasta que fueron tus ojos los que descendieron hacia mis labios.

Entonces, y sólo entonces, comenzó la aventura de olvidar.
Entonces, y sólo entonces, empezamos a escribir la historia de un amor que ya no estaba roto.
Entonces, y sólo entonces, pudimos darle las gracias al destino por habernos hecho sufrir, por habernos hecho llorar, por habernos relegado a un pasado envuelto en oscuridad.
Entonces, y sólo entonces, comprendimos que después de tener muerta el alma, era posible mirar hacia el futuro con los ojos repletos de vida.


sábado 19 de septiembre de 2009

UN PUENTE ENTRE TÚ Y YO.


Hacía viento y mi cabello se enredaba en mis pestañas.
Caminamos lentamente, atravesando el espacio inexistente que nos separaba del abismo.
Miramos de frente y nos dejamos atrapar por la brisa que rozaba nuestras caras, acariciándonos con sus dedos de aire.
Me cogiste la mano, y en un gesto de amor, la acercaste a tus labios.
Me dejé querer y en un gesto casi infantil, me refugié entre tus brazos.
Teníamos el mundo a nuestros pies, y el sol iluminaba con timidez la felicidad que rezumaban nuestros poros.

Nos miramos a los ojos en un instante fugaz que lo inundo todo de magia.
Entonces, sólo entonces, comenzó a sonar la música en nuestros corazones.
Nos fundimos en un abrazo y nos dejamos llevar por la melodía que llenaba el ambiente de notas de colores cálidos.
Me sentí viva, me sentí plena.
Recobré en un momento miles de sensaciones que llevaba guardadas en los bolsillos, y eso me gustó.

Me sentía feliz de ser yo, de estar allí, de haberle guiñado el ojo al destino.
Te sentí temblar entre mis brazos, te noté aferrándote a cada pizca de felicidad, y todo eso me compensó de tantas lágrimas derramadas.

Separé mi cuerpo del tuyo la distancia justa para mirarte a los ojos, e inmediatamente te atraje hacia mí.
Mis labios buscaron tu oído, mi alma buscó la tuya, mis manos se aferraron más a tu espalda.
Cerré los ojos y le musité a tu vida un te quiero que te robó el sentido.

El tiempo se detuvo en ese instante, en ese puente, en ese abismo.
El mundo dejó de girar cuando nuestros labios se encontraron.
Mi vida empezó a tener sentido en ese instante.

Y justo allí, con la inmensidad del cielo sobre nuestras cabezas, entendí por qué habíamos caminado por caminos paralelos hasta encontrarnos.
Entendí porque tu mundo y el mío iban a ser sólo uno a partir de ese instante.

jueves 17 de septiembre de 2009

SI...


Si la ternura tuviera nombre, se llamaría como tú.
Si la alegría tuviera ojos, serían los tuyos cuando me miras.
Si la ilusión pudiera acariciar, tendría la forma de tus manos.
Si la pasión se transformara en verso, estaría recogida en estas cuatro líneas.


martes 15 de septiembre de 2009

HOY.


Deslízame por debajo de tu locura.
Atrapa toda la esencia que me envuelve cuando te beso.
Bésame.

Hazme sucumbir a tus caricias inocentes,
y pervierte mis instintos.

Ama mi cuerpo como si fuera cáliz,
deja que ame el tuyo como si fuera la savia de mi vida.

Alborótame el pelo con tus miradas,
enrédame el alma con tus sonrisas,
engánchate, sin pensarlo, al timón que dirige mis días.


sábado 12 de septiembre de 2009

AYER.



¿Eres un sueño? ¿Eres real?¿Cuando me gire desaparecerás?

Estas preguntas y algunas más me las hice cuando ayer nos despedimos.
Me sentía flotar, como si mis pies fueran intemporales y no tocasen el suelo.
Durante horas me hiciste soñar con paraísos perdidos en la sombra de tu boca, con amaneceres plateados que se reflejaban en mis ojos, con sensaciones dobladas en cuatro que guardaste en el bolsillo de tu camisa.

Ayer los minutos se hicieron días, y por cada segundo que pasé contigo, mi vida se prolongó años.


jueves 10 de septiembre de 2009

LOS SUEÑOS.


Los sueños se construyen en la mente con los ojos cerrados, y se cumplen justo al abrirlos.
Nos dormimos abrazados a una quimera, a esa esperanza de volar aunque sea en sueños, y a veces, con eso poco, nos vale para seguir viviendo.
Surcamos el mínimo espacio que hay entre la realidad y la fantasía, damos un salto en el tiempo y nos enganchamos al arnés de un paracaídas inexistente, invisible.
Pero seguimos soñando.
Y es que a veces, cuando abrimos los ojos, tenemos delante la ilusión transformada en realidad.
Y entonces, sólo entonces, nos sentimos vivos.




miércoles 9 de septiembre de 2009

JUNTOS SEREMOS TODO, YO TAMBIÉN TE NECESITO.


Mis sueños se transforman en mariposas que me sobrevuelan.
Despliegan sus alas de colores y me envuelven con ellas.
Cierro los ojos, los cierro, y te pienso.
El corazón se me encoge en el pecho, te presiento, te busco, te encuentro.

Me abrazas con tus brazos de aire y me rodeas con tu cuerpo de bruma.
Me cobijas, me cuidas, proteges mis sentimientos.
Te beso, te acaricio, te hago soñar con un más allá, con un tal vez, con un quizás.

Juntos seremos todo, seremos un todo.
Juntos crearemos un universo a nuestra medida. Lleno de amaneceres y de noches mágicas.
Me harás soñar con lunas violetas y me regalarás esferas transparentes donde pueda reflejar mi sonrisa.

Despertarás mis ojos con tus besos, me apartarás el pelo de la cara con una caricia, y te dormirás a mi lado.
Recorreremos el camino andando o sin andar, pero llegaremos a la esquina de la vida donde sólo hay arco iris de colores.

Y seremos uno, más allá de los recuerdos que el pasado nos obligue a cargar.
Y seremos fuego, navegando en aguas cálidas que nos quemen las entrañas.
Y seremos, simplemente seremos.

Yo también te necesito, porque tus palabras en mi oído son bálsamo para mis heridas.
Yo también te necesito, porque tus dedos acarician mi alma sin apenas rozarla.
Yo también te necesito, porque aprender contigo y junto a ti, será mi mejor regalo.



sábado 5 de septiembre de 2009

AROMAS.


Me tapas los ojos con seda blanca.
Anudas el pañuelo en mi cabeza con delicadeza infinita.
Te paras frente a mí y besas mis labios con la insoportable
levedad de un simple roce.
Te busco a tientas sin moverme de la silla en la que
me has sentado.
Te presiento. No te veo.

Acercas a mi boca algo jugoso que muerdo tímidamente.
Aromas de fresas maduras me invaden la nariz.
Ahora lo saboreo para impregnarme de mil matices.

Trocitos de manzana verde.
Ácidos, ásperos, tanto que erizan mi piel.
Me dejan el paladar deseoso de dulce almíbar...

Miel derretida que me empalaga los labios.
Se me escurre por la comisura y trato de atrapar las gotitas.
Caen en mis muslos.
Intuyo tu sonrisa, presiento tu deseo.

Cayó la seda al suelo como pluma mecida por el viento.
Cayó tu boca sobre mi boca masticando palabras que ya siento.
Caímos rendidos sobre la cama buscando la puerta de salida
hacia un éxtasis con forma de tormento.